Erasé una vez, un gallinazo, que después de librarse de los malos elementos, todo le iba regular es decir, llevaba una vida normal, un trabajo normal, cantidad suficiente de amigos, salidas en cantidades regulares, una vida sana y algo equilibrada…hasta que un día las cosas cambiaron, drásticamente, con perdida de trabajo, bb y salud incluida, nada mas sacudidor que encontrarse en la mera calle con los bolsillos y el alma vacía…
Sin haber pasado debajo de una escalera, delante de un gato negro, abierto un paraguas en un recinto cerrado, roto un espejo o lo que sea, este gallinazo comenzo una racha de “mala suerte” (asi es como lo llaman) que aun, al parecer, no termina…
Pero en este oscuro sendero, este que me toca vivir en una epoca donde no se puede dar el lujo de vivir sin algun amuleto , veo una luz muy brillante y no precisamente al final del sendero, no, es una luz que me acompaña a la largo de este camino, se encendio cuando pense que no podia avanzar, esa lucecita que brilla constantemente a mi lado, ese resplandor, sigue alli, y no se apaga, se hace cada vez mas fuerte, brillante, resplandeciente, esa luz me dice: “soy tu apoyo, cuando estes en problemas recurre a mi, yo te alumbrare y juntos encontraremos la salida”…
Realmente me siento afortunada…
Gracias “Lucecita”