Seamos francos sin importar los apodos o etiquetas que me caigan, desde que me inicie en el deporte…???…siiiiiiiiiiiiiiiiiii seeeexoooo!!!! períodos de abstinencia no tuve, hasta el año pasado que estuve como 4 meses sin ver la luz…jajajajajajajaja….ujum…ujum…hablando seriamente, he sido sexualmente muy activa…El año pasado no se me ocurrió, tenia muchas cosas en que pensar y digamos que a mi edad no saber como se hace eso es bastante patético…en fin autosatisfacerme en estas epocas en que ezpozito escasea y se encuentra lejos es algo que me revolotea por la materia gris puesto que considero que estas epocas son epocas de total abstinencia y a eso hay que sumarle que ezpozito aprehensivo casi no me toca cuando viene y para mas remate lo que mas quiere es un buen blow job (asi se escribe??) y que a su ezpozita la satisfaga su abuelita!!! (sin ofender a mi abuelita por supuesto).
Asi que buscando acerca de como, cuando, donde, con quien, con que, etc, etc etc, encontre lo siguiente:
Guia para masturbarse
Masturbarse significa jugar y gozar con tu propio cuerpo, hacer que despierte tu voluptuosidad, y dar forma a tus fantasías. Explora, prueba, investiga. Una vez con el chorro de agua de la ducha, otra con el flujo de agua de los chorros a presión de un jacuzzi, en la orilla de una solitaria playa dejando que las olas choquen contra tu cuerpo, con el roce de la almohada entre las piernas, con el roce de tus braguitas, con la palma de tu mano, con un objeto o juguete sexual como un vibrador, una fruta en forma de pene, con tus dedos.
Los Puntos Clave
El clítoris es la parte más sensible y placentera del cuerpo de la mujer. El estímulo directo del clítoris lleva la mayoría de veces al orgasmo.
Puede realizarse de diferentes maneras, prueba y descubre cual es tu preferida: puedes hacer movimientos giratorios, poniendo tu dedo pulgar e índice alrededor del clítoris y haciéndolo girar suavemente entre tus dedos; darle un masaje circular y presionándolo con tus dedos; también puedes darle golpecitos (para ello, con una mano debes echar los labios vaginales hacia atrás para que el clítoris quede muy expuesto y con un dedo de la otra mano darle ligeros y suaves golpecitos). Algunas mujeres disfrutan más con una presión directa del clítoris, mientras que otras prefieren acariciar los laterales.
En la vagina, prueba a rastrear los pliegues y el área que la rodean. Presta atención a los pliegues internos sensibles, llamados labios menores. Pero el camino más seguro para llegar al mejor orgasmo es no concentrarse en un solo punto del cuerpo.
Recuerda que en el clítoris no empieza y termina el placer de una mujer. Estimular el clítoris y la vagina a la vez y si es posible, jugar también con otras partes erógenas del cuerpo es la vía más segura al clímax. Todo el cuerpo es una fuente de placer, y zonas como los pechos, el vientre, etc, son también muy sensibles a la estimulación.
Masturbarse delante del espejo es una experiencia que puede resultar muy satisfactoria para la mujer. Verse a sí misma, acariciando y gozando del propio cuerpo no sólo es un estimulo visual que ayuda a obtener un mayor orgasmo, sino que también ayuda a desacomplejarse, perder timidez, dejar de inhibirse y sentir sentimiento de culpa ante la masturbación.
Masturbarse es una inmejorable vía de encontrar los puntos más sensibles de la vagina. Recientes estudios afirman que existen dos zonas muy sensibles, una en la parte superior de la pared interior (punto G) y otra en la parte inferior de la pared posterior. Buscar las zonas erógenas vaginales con la ayuda de tus dedos es una buena forma de conocer tu cuerpo y de disfrutar con ello.
Maneras de Estimularse
Los siguientes métodos descriptos pueden ayudar a guiar a las mujeres en el proceso de aprender a masturbarse.
También puede ayudar a aquellas mujeres que busquen explorar nuevas maneras de alcanzar el orgasmo durante el sexo en solitario. Sea cual sea el método, para masturbarse satisfactoriamente, es importante desearlo, fantasear y excitarse. Recuerda, no tengas prisa, crea tu ambiente ideal, fantasea y usa tu imaginación.
Los siguientes métodos son sólo unas guías, unos ejemplos para llegar al orgasmo en solitario. Afortunadamente, hay infinitas variantes y posibilidades que puedes ir descubriendo.
“Ponte de espaldas con las piernas muy juntas. Usa la mano izquierda para tirar la parte de arriba de tus genitales y usar tu mano derecha para tocar el clítoris. Usa un movimiento circular comenzando despacio con una ligera presión, y después aumenta la presión hasta que comienza a llegar el orgasmo. Entonces desacelera acorde con la sensación que deseas hasta que se completa el orgasmo. Si quieres otro, comienza nuevamente.”
“Comienza con palmaditas o movimientos de fricción ligeros sobre toda el área vaginal. Al aumentar la excitación comienza a acariciar arriba del clítoris con la punta de tus dedos, como muestra la imagen a la derecha. Finalmente alcanza el clímax con un movimiento rítmico rápido sobre el capuchón del clítoris. Es mejor que tus piernas estén separadas. Puedes estimular tus pezones o las partes del cuerpo que desees con la otra mano.”
“Usa los dedos frotando alrededor de la base del clítoris, y cuando estés cerca del orgasmo, mueve los dedos en forma circular en la parte superior del clítoris. Tus piernas están siempre separadas, y alterna las manos si con una sola se te cansa. Con la otra mano acaricia los pechos o sólo descansa.”
“Usa el tercer dedo de una mano, humedecido, para estimular y frotar por arriba y alrededor del clítoris. Con la otra mano tira hacia atrás los labios de la vagina, manteniendo una suave tensión sobre el área clitoridiana. Alterna el frotamiento del clítoris rápido con un toque o golpecito muy ligero. Abre bien las piernas, y pon arriba las rodillas.”
“Mastúrbate con un cepillo de dientes eléctrico. Coloca una toalla húmeda sobre el cepillo dental y lubrica el clítoris. Acuéstate de espaldas con las piernas abiertas. Con la mano izquierda, abre los labios para exponer el clítoris, y mantén el “vibrador casero” con la mano derecha y suavemente lo presionas sobre el clítoris. A veces muévelo hacia arriba y hacia abajo, a veces lo dejas en un punto, dependiendo de lo que te sienta bien.”
“Usa únicamente los dedos. La mano izquierda mantiene los labios mayores de la vagina abiertos, y los dedos índice y mayor de la mano derecha frotan el lado derecho de mi clítoris. A veces frota hacia arriba y hacia abajo, otras frota según movimientos circulares lentos. Las piernas están cerradas, muy tirantes y en línea recta.”
“Acuéstate sobre la espalda, con las piernas semi abiertas.Usa una mano, con dos dedos juntos, frotando arriba y abajo en movimientos cortos justo sobre el clítoris. Al llegar cerca del clímax, abre del todo las piernas y eleva la pelvis.”
“Mueve suavemente la región clitoridiana, no el clítoris directamente, sino encima del prepucio y a su alrededor; entonces pon los dedos alrededor del clítoris y los mueves hacia atrás y adelante rítmicamente y con un poco de presión. Así, para alcanzar el orgasmo, la presión es un factor, el movimiento rítmico otro, y la protección del clítoris de la estimulación directa es otro. Esto último se obtiene utilizando la piel circundante para estimular el clítoris. Puedes poner un dedo en la vagina para estabilizar el clítoris y hacerlo más excitante. Las piernas permanecen abiertas.”
“Comienza frotando el clítoris en un costado, con un dedo. Después mueve el dedo hacia arriba y hacia abajo a lo largo de la hendidura entre las piernas. Una pierna usualmente está con la rodilla levantada, la otra, abierta, sobre la cama. Mueve la parte inferior de mi cuerpo hasta encontrar el movimiento descendiente del dedo. Puedes mover el dedo dentro y fuera de mi vagina, como atornillando.”
“Pon un dedo profundamente dentro de la vagina, con el pulgar manteniendo el contacto con el clítoris. Empuja todo el cuerpo hacia arriba, moviéndote con los pies debajo de tu trasero, finalizando con tu pecho y torso y área sexual empujando y mirando el cielo.”
“Pon un dedo sobre tu clítoris y con la otra mueve un objeto dentro y fuera de la vagina. Ten las piernas separadas al principio hasta llegar al orgasmo, y entonces júntalas. Primero frota el clítoris y después inserta el objeto. Cuando llega el orgasmo, cierra las piernas con el objeto en ti tan adentro como puedas.”
“Primero usa los dedos para penetrar la vagina. Para aumentar la sensación en el área, y para llegar al orgasmo, frota ligeramente y después más firmemente el clítoris en un movimiento circular o hacia arriba y hacia abajo. Con la otra mano, estimula otras partes de tu cuerpo. Piernas separadas.”
“Frota todo tu cuerpo en la cama, tendida boca abajo. Acaricia tus labios mayores, luego alrededor del clítoris, usando un movimiento circular, entonces inserta un dedo en la vagina. Ahora puedes cambiar de costado, de espaldas, y te mueves siempre con él dedo dentro. Puedes probar con las piernas juntas o separadas.”
“Sostiene ambas manos entre las piernas muy juntas y empuja suavemente todo tu cuerpo. Justo después del clímax pon algunos dedos dentro de la entrada de la vagina para sentir las contracciones, puede resultar sexualmente muy satisfactorio.”
“Sostén la palma de la mano sobre el área del clítoris, y los dedos insertados en la vagina y masajea suavemente.”
“Comienza acariciando la abertura vaginal, luego inserta dos o tres dedos en la vagina y estimula el clítoris con la palma de la mano con muy rápidas palmadas. Las piernas juntas.”
“Usa una mano y agarra el monte, frota por encima tu mano hasta sentir una sensación caliente, entonces abre los labios con un dedo, y lo mueves húmedo arriba y abajo, entonces inserta un dedo en la vagina y lo mueves arriba y abajo muy rápido mientras la palma frota el monte. Las piernas están bien abiertas.”
“Estimula el área pubiana con una mano y toca tu ano con la otra mano, prueba insertando tu dedo u otro objeto en tu recto.”
“Usa los dedos de una mano sobre tu clítoris. Con la otra mano, pon uno dentro de la vagina, y otro sobre el área anal. Estimúlate dando movimientos circulares. Las piernas separadas.”
“Usa el costado de tu depiladora eléctrica femenina para masturbarte. Frótate hacia arriba, hacia abajo y hacia los costados y uso la otra mano para estimular entretanto el borde de la vagina o el clítoris.”
“Mastúrbate boca abajo y uso la mano derecha para estimular el clítoris con un fuerte movimiento arriba-abajo, usando los dedos medio, índice y anular. La mano izquierda puede acariciar los senos. Muévete mucho en movimientos circulares y arriba y abajo. Mantén las piernas abiertas al comienzo y al sentir llegar a un orgasmo cierra las piernas y levanta tu cuerpo.”
“Acuéstate sobre tu vientre con las piernas ligeramente separadas, usando ambas manos, los nudillos de la mano derecha le dan presión directa al monte, con la mano izquierda agrega más presión a la mano derecha. Usa movimientos moderadamente rápidos atrás-adelante para proveer la fricción clitoridiana que necesites.”
“Pon una toalla sobre la cama, pon el vibrador sobre la toalla con el pulsador apuntado. Acuéstate completamente sobre tu vientre con tus brazos y piernas haciendo una amplia V, con el pulsador trabajando en el área del monte. No uses las manos hasta que se aproxime el orgasmo, entonces mueve el vibrador ligeramente con la mano para que esté exactamente en el lugar correcto.”
“Tendida sobre el vientre con una almohada entre las piernas, ya sea frotando contra la almohada o también usando los dedos. Frota el clítoris en movimiento circular. La otra mano está en el pezón, apretándolo, o puedes tener un vibrador en la vagina o en el trasero.”
“Tiéndete sobre el vientre con las piernas tan abiertas como sea posible y pon alrededor de tres almohadas debajo de ti para arquear más mi espalda. Masajea el cuerpo en la región genital e inserta el dedo medio de una mano sobre la vagina y oprime tu otra mano fuerte contra él, en la región del clítoris. De esta manera puedes estimular fuertemente ambos, el clítoris y el cérvix (el cual es a menudo sensible pero no tanto como el clítoris).”
“Uso las manos comenzando con un masaje general de tu misma para calentar las manos y el cuerpo. Después ves a tu entrepierna y aplica presión lentamente con las puntas de los cuatro dedos. Luego das la vuelta sobre tu vientre. Comienza a aplicar movimientos circulares con dos dedos sobre el clítoris y ocasionalmente un movimiento hacia arriba y hacia abajo con el clítoris entre tus dedos. Con la otra mano comprueba que tu vagina esté húmeda, y fantasea. Continua estimulando el clítoris con una mano y en ese momento inserta dos dedos en la vagina. Es sorprendente sentir el interior de una misma. Las piernas mejor cerradas, pero algunas veces puedes probar abiertas. Si para ese entonces no he llegado al orgasmo, entonces dobla todos los músculos de tus piernas y trasero, y empieza a mover todo tu cuerpo hacia arriba y hacia abajo.”
“Sobre tu vientre con ambas manos (una sobre la otra) ahuecándolas sobre tu área genital externa, con los labios de la vulva cerrados. Aprieta suavemente el área con un dedo, oprimiendo contra la curva posterior de los labios y la palma de la mano apretando contra el frente y el hueso púbico. Las piernas permanecen cerradas.”
“Usa la parte trasera plástica, no la parte acolchada, de un pequeño vibrador.
Sostiene el vibrador más o menos estable debajo de ti al estar boca abajo, y mueve tu cuerpo encima y alrededor de él. Úsalo contra el clítoris y labios vaginales. Mejor las piernas juntas. De esa manera, con los tobillos cruzados, puedes usar las piernas para controlar la cantidad de contacto con el vibrador. A veces muévete mucho, a veces muy poco.”
“Haz un bulto con la ropa de cama del tamaño aproximado de un puño y entonces acuéstate sobre tu vientre encima de él para que ejerza presión sobre el clítoris. Mueve las caderas en un movimiento circular hasta que llegues al clímax. Funciona con las piernas abiertas o cerradas.”
“Cruza las piernas, empuja la pelvis contra un objeto suave (una almohada es lo mejor) y fantasea.”
“Acostada sobre el vientre con algo pequeño y suave (como un tampax) en la vagina y una almohada sujetada con fuerza entre tus piernas, muévete lentamente hacia arriba y hacia abajo, luego más rápida e intensamente. La secuencia es: inserta el objeto, vuélvete sobre la almohada, luego muévete rítmicamente hasta el orgasmo.”
“Ponte sobre una silla con un costado protuberante pero bajo y frota al principio contra él, luego levántate para estar sobre él, y me muévete hacia abajo. Este método permite mucha libertad de movimientos para tu cuerpo.”
“Sube lentamente contra el lavabo del baño, y oprime el monte contra él muy fuerte. El lavabo es estimulante porque está frío. Gira las piernas para oprimir más, y ‘golpéalas’ para hacer vibrar la vulva.”
“Monta alguna pieza de un mueble y te frotas en un movimiento lento, circular, hacia arriba y hacia abajo.”
“Mastúrbate frotando los muslos entre sí, usualmente acostada, pero puedes hacerlo sentada (en una oficina, en un bus, etc.) Los frotas rítmicamente, poniendo una sutil presión sobre el clítoris. La tensión gradualmente lleva a un orgasmo.”
“Cruza las piernas dos veces – es decir, las cruzas y metes un tobillo alrededor de la otra pierna, lo cual crea una presión sobre el área clitoridiana. Aprieta las piernas hasta lograr el orgasmo.”
“Dobla una sábana, ubica parte de ella entre las piernas, que están estrechamente presionadas, y entonces frota la sábana dentro y sobre la vulva, especialmente el clítoris, sin usar las manos, sólo movimientos de cadera y piernas. Empieza a fantasear una situación y llegarás el orgasmo.”
“Oprime mucho las piernas (o las cruzas una alrededor de la otra) y usa una toalla, deslizándola contra el clítoris rítmicamente.”
“Acuéstate en la bañera con un chorro de agua sobre la vagina, monte y clítoris. Prueba cambiando la presión y temperatura del agua.”
“Saca el cabezal de tu ducha para dejar salir un chorro de agua estable. Abre los labios de la vagina exponiendo el clítoris. El agua puede estar ligeramente caliente para mayor estimulación, y las caderas pueden moverse ligeramente para prolongar el placer.”
“Deja correr el agua y toma una posición en la que la vagina queda directamente bajo el grifo. Comienza con el agua caliente o fría y con baja presión sobre el clítoris. Cuando te excites haz correr el agua más fuerte y te elevas más cerca del agua y la dejas golpear en las vagina.”
A muchas mujeres les gusta introducirse objectos en la vagina y/o en el ano, simulando la penetración de un pene. Si este es tu caso, piensa que no importa mucho el objeto que uses siempre y cuando pueda limpiarse bien antes de usarlo, sea suave y no excesivamente rígido. Además siempre que sea posible, cúbrelo con un preservativo y lubricalo bien. A veces puedes probar con un juguete sexual, como un consolador o un vibrador, otras con una fruta en forma de pene, una pequeña botella de plástico de tu bebida preferida, un rollo de ropa o de sabana, o cualquier otro objeto casero que crees con tu imaginación. Y esto como complemento:
1. Masturbación instrumental “McGyver”
Es una variante del típico “dedo”, muy útil cuando no hay presupuesto para comprarse un dildo. Sólo se necesita una herramienta de bricolaje como un destornillador de mano o una lima, pero es indispensable que tenga mango (de lo contrario podríamos tener graves consecuencias). En este caso, se introduce el mango de dicha herramienta en la cavidad vaginal, moviendo arriba y abajo como si te estuvieran follando. Normalmente es necesaria una estimulación complementaria del clítoris para que te enteres de algo. Mientras lo haces, puedes gritar el nombre de tu pareja, el nombre de quien te gustaría que fuera tu pareja, o el nombre de la marca del destornillador en cuestión (como hacía una conocida mía…).
2. Violación peluchófila con animalito variable
La preferida de las niñas (y no tan niñas), y con la que me inicié. Se necesita un muñequito de peluche de gran tamaño, cuanto más pelo y más suave sea mejor, y si es un animalito da mucho más morbo. Se coloca al muñeco sobre una superficie más o menos rígida, como el suelo o una cama, y te sientas a horcajadas sobre él, moviéndote hacia delante y hacia atrás. El roce produce gustito, oh sí, pero para tener resultados mejores habrá que buscar los puntos que sobresalen del peluche, como la nariz. Recomiendo encarecidamente los elefantitos por la eficacia comprobada de la trompa… mmm…
3. Melohagoynoteenteras
Se necesita un lugar público. Puede ser el bar de la esquina o la azotea de la comunidad de vecinos, pero es importante que puedas sentarte y cruzar las piernas. Cuando se ha adquirido esta posición, se contraen y relajan los músculos de lo vulgarmente conocido como coño, obteniendo un gustito muy rico con el que empiezas a poner caras lascivas. Si mientras lo haces estás hablando con alguien, el interlocutor interpretará tus “aham” como afirmaciones en vez de gemidos, con lo cual seguirá rajando sobre el tema dándote tiempo a que puedas seguir con lo tuyo.
4. Gas ciudad (oh, sí)
Se necesita una ducha (qué básico, ¿verdad?), preferiblemente una de ésas de masaje con tropecientos chorros. Es imprescindible que puedas bajar la alcachofa de la ducha y tenerla en la mano. Bien, se pone el agua a temperatura caliente y la máxima presión, y te dedicas a pasar los chorritos de agua por el coño. Cuanto más caliente esté el agua (sin llegar a quemarse) mejor. Indicado para calentones sin remedio por ser una solución rápida, y cuando el dormitorio está ocupado por alguien. Después de esto, el butano y los termos eléctricos no sirven para nada, pues tarde o temprano se gastan…
. Otra variante es meterse la alcachofa, aunque también depende del tamaño de la misma y la capacidad de cada una.
5. Violación toallófila o dónde debe tu novio/a secarse las manos
Si después de haber hecho la anterior, una se queda con ganas, coge unas cuantas toallas, las enrolla, y se dedica a violarlas pasándoselas delante y detrás con las piernas muy abiertas. La sensación es más parecida a follar cuando la toalla es grande, y, poniéndose de pie con las piernas abiertas, se agarra un extremo de la misma por delante y el otro por detrás, aunque esta sensación puede aumentar si añadimos a nuestra paja un MARAVILLOSO (oh, sí, maravilloso) bote de plástico vacío como los de crema exfoliante o geles faciales, que usaríamos para meterlo (sin tapón) como si fuera una polla, mientras hacemos lo de la toalla (evitando así que se caiga al suelo, jeje). Lo que resulta muy gracioso es que, en ocasiones, parte del líquido queda dentro del bote, siendo un regalo estupendo para que tu compañero/a de cama te recuerde.
6. Centrifolle
Para esto es necesaria una lavadora. Da igual el modelo, da igual la marca, lo necesario es que CENTRIFUGUE. Pones un lavado de ropa liviana o con poca cantidad. Cuando llegue el momento del centrifugado, se acerca una a la lavadora y pone el chocho donde vea que vibre más, con gran placer para la usuaria, que además se sentirá muy contenta por haber adquirido este aparato. Para que salga más barato, podemos comprar una lavadora de segunda mano, ya que vibra más, aunque el exceso de “entusiasmo” por parte de estos modelos puede causar molestias, siendo recomendable el uso de toallas o cojines para “amortiguar”. Por supuesto, podemos gritar el nombre de nuestra pareja, el nombre de quien queramos que sea nuestra pareja, o la marca y modelo de nuestra lavadora, que estaremos deseando enseñar a nuestras amigas.
7. Masturbación instrumental “Sin tele y sin cerveza”
Se necesita un apagón eléctrico y una vela que nada más que usemos en esos casos, de un largo considerable (esto es, el tamaño que nos guste para esta práctica, y unos 5 cms más por cuestiones de seguridad). Como te aburres mucho porque no tienes tele, enciendes la vela y, tras colocar un plástico en una silla, te sientas en la misma, te abres de piernas e introduces la vela encendida en la vagina (ojo, dejando la llama fuera, que algunas sois muy brutas). El calorcito del fuego es muy agradable, aunque, como en un caso anterior, puede ser necesaria una estimulación complementaria para enterarnos de algo. Especialmente indicado para las que prefieren lo salvaje y masoquista. Desgraciadamente, las velas no tienen marca, así que podemos gritar el nombre de nuestro actor favorito.
8. Masturbación instrumental “Marujita”
Se necesita algo tan simple como unas pestañas postizas (cuantos más pares mejor), que sean contínuas, esto es, que no sean “mechones” de pestañas postizas aislados (más modernos). Al contrario, usaremos las pestañas postizas de toda la vida. Bien, es tan sencillo como hacerse “cosquillitas” por el clítoris, labios mayores y menores con los pelitos del postizo. Si tenemos varios pares, podemos ponernos unos en una mano y otros en la otra, recibiendo placer contínuo. Indicado para las que buscan algo menos ortodoxo. Los resultados tardan en notarse, pero… merecen la pena (ains).
9. Violación almohadófila “Noche de insomnio”
Se necesita una noche sin dormir, una almohada y un calentón tremendo. De manera opcional también se puede usar un cubrealmohada viejo, aunque si te gusta dormir con perfume de chocho, entonces no lo recomiendo. Colocas la almohada a lo largo de la cama, la abrazas como si fuera un hombre/una mujer/algo que te atraiga sexualmente, y luego te la follas, sentándote a horcajadas sobre la misma. Si te gustan los relatos eróticos, entonces puedes utilizar la almohada para colocar papeles/libros que contengan dichos relatos, para que los leas mientras la montas (qué práctica soy, ¿eh?). La sensación, unida a los relatos eróticos puede ser muy muy excitante, y lo recomiendo encarecidamente, arriesgándome a que me llamen pervertida.
10. Masturbación instrumental
Necesitas una caja metálica, como una pequeña caja de caramelos que te quepa en las bragas y no te estorbe al andar, y un autobús público. Antes de salir de casa, o en un sitio donde puedas tener cierta intimidad, te colocas la cajita en la entrada de la vagina, sin meterla. Te subes al bus que tengas que tomar, y procuras sentarte en la parte de atrás. Una vez hayas establecido tu sitio, siéntate muy muy recta, dejando que la zona de la entrada de la vagina (y, por consiguiente, la cajita) entre en contacto con el asiento. El cimbreo del bus hará que te sientas muy bien, pues las vibraciones se desplazarán por la caja metálica y te proporcionarán un “efecto vibrador” muy curioso. Y creo que ahora todo el mundo comprende por qué me desplazo en autobús por la ciudad.
Resumiendo con los metodos mas efectivos y comunes
Número 1: Acostada de espaldas, una mano (o las dos) acarician el clítoris. La elección del ritmo y de la presión de los movimientos es constante y muy personal.
Número 2: Acostada boca abajo, una o dos manos estimulan el clítoris.
Número 3: Un objeto suave (almohada, …) se utiliza para frotar el clítoris. Las otras posibilidades, menos conocidas, consisten en apretar los muslos uno contra otro, siempre para excitar al clítoris, el masaje de la zona clitoridiana con un chorro de agua o un vibrador, o incluso la penetración vaginal con los dedos o con un objeto. La estimulación del clítoris es la manera más conocida para procurarse placer sexual, la penetración vaginal es raramente practicada durante la masturbación.
Asi que….a practicar!!!!!!!!!!!!!!!!!!!